Beats hace lo mismo que Levi’s: Jamal Musiala tuvo que tapar el logo de sus auriculares en el Mundial. Por qué su patrocinador sale ganando igualmente.
Antes del debut de la selección alemana contra Curazao en el Mundial, Jamal Musiala apareció con unos auriculares cuyo logotipo había desaparecido bajo una tira de cinta adhesiva. La razón es la misma norma FIFA que ya dejó sin nombre al Levi’s Stadium: durante el torneo, solo puede ser visible en los estadios y en los jugadores quien haya pagado por esa presencia. Beats by Dre, propiedad de Apple desde 2014, no es patrocinador oficial del Mundial, así que el logo tiene que desaparecer.
La norma afecta a casi todas las sedes de este Mundial. El MetLife Stadium pasa a llamarse “New York New Jersey Stadium”; el SoFi Stadium se convierte en el “Los Angeles Stadium.” Corporaciones que en su día pagaron sumas de nueve cifras por esos derechos de denominación desaparecen por completo durante el torneo. Lo que vale para estadios enteros vale también para los auriculares de un solo jugador camino al vestuario.
El caso se vuelve especialmente delicado por un detalle: Musiala es embajador de Beats y aparece regularmente en las campañas de la marca. La FIFA no hace excepciones. El jugador que anuncia los auriculares tiene que ocultarlos en su mayor escenario. Alemania, por su parte, ganó el partido 7–1.
Cómo el logo tapado de Beats acaba siendo publicidad
Beats se suma así a un patrón que este Mundial ya había producido antes. Cuando el logotipo Batwing del Levi’s Stadium fue cubierto con una lona para el torneo, Levi’s convirtió precisamente ese logo tapado en su foto de perfil de Instagram, transformando la normativa en el golpe publicitario del verano. En marketing, esto se llama ambush: beneficiarse de un evento sin pagar por el patrocinio.
Beats replica ahora esa jugada punto por punto. La marca publicó una foto de Musiala con los auriculares cubiertos de cinta, con el texto “Spoiler alert: it’s a b”, y, al igual que Levi’s, cambió su avatar de Instagram por la versión con cinta. La cinta que debía esconder la marca se convierte en su propia seña de identidad.
Ningún otro detalle de unos auriculares genera tanta conversación en este Mundial como la cinta en la diadema de Musiala. Un trozo de cinta adhesiva pensado para hacer invisible a una marca acaba dirigiendo todas las miradas hacia ella, y todo sin contrato de patrocinio. La norma debía mantener a Beats fuera del torneo. Al final, todo el mundo habla de la marca.




























































