Julian Brandt de perfil en un puente sobre un canal de Ámsterdam, con el canal y árboles otoñales detrás
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Atreverse con lo nuevo sin traicionarse

A los 30 años, Julian Brandt juega por primera vez en el extranjero y, fuera del terreno de juego, desarrolla con su hermano un proyecto que reúne música, ropa y gente. Por qué le importa estar abierto a lo nuevo y qué significa para él ser fiel a sí mismo.

SL-04 — die Stadt dominiert, Julian ist ein Detail darin und trotzdem auffindbar
Julian Brandt cruza una calle con vías de tranvía entre casas de ladrillo de Ámsterdam

Julian Brandt y su hermano Jannis llegan a la cita tras un breve trayecto en bici, como es costumbre en Ámsterdam. Sobre las casas de ladrillo del sur de la ciudad luce el sol de octubre y no hay una sola nube en el cielo. Al sol se está a gusto; a la sombra ya se nota el fresco del otoño. Lo que se dice un día espléndido.

Con el café para llevar en la mano, se quedan un momento delante de la cafetería. Enseguida la conversación gira en torno a Ámsterdam, a la manera de vivir en los Países Bajos y a lo que aquí es distinto de Alemania. La charla no se queda en lo superficial. Julian y Jannis tienen inquietudes más allá del fútbol y les gusta profundizar en los temas que les interesan. Después echan a andar junto a los canales y atraviesan un parque.

Julian está de buen humor y se le ve relajado. Tiene contrato con el Ajax desde finales de julio. Antes pasó siete años en el Borussia Dortmund; jugador y club acordaron no renovar el contrato, que llegaba a su fin. Para elegir su siguiente equipo se tomó su tiempo, a conciencia. Podría haber fichado por otros clubes, pero se decantó por el Ajax. En lo deportivo, ha empezado bien en el club más laureado de la Eredivisie: hasta ahora suma ocho goles en partidos oficiales, y los aficionados eligieron uno de ellos como gol del mes de septiembre.

Vive en Ámsterdam desde hace solo unos meses. Conoce la ciudad de visitas anteriores, pero esta tarde hay calles que también él recorre por primera vez.

SL-05 — ein Frame aus der Bewegungsserie; nur, wenn eine Bewegung über mehrere Frames Bedeutung hat
Julian Brandt mira su vaso de café, con una pared de ladrillo al fondo
SL-06 — Glas zwischen Kamera, Julian und Stadt: Reflexion, Überlagerung, Unschärfe
Julian Brandt camina junto a la valla de un parque bajo la luz de otoño, con un gran árbol sobre él

A Brandt le gusta la serenidad de la gente de Ámsterdam, el verde entre las casas y la ropa que se ve por la calle. Tiene la impresión de que aquí se vive con menos estrés y de que nadie se queja siquiera del tiempo cambiante. Eso sí, no quiere generalizar: «También he oído a gente que viene del campo decir que la ciudad les agobia muchísimo; supongo que siempre depende un poco de cómo lo mire cada uno».

No quiere destacar ningún rincón en concreto. «La ciudad entera tiene como un equilibrio, por eso uno se siente a gusto en cualquier parte». A la hora de elegir club también pesó la vida más allá de la ciudad deportiva. «El club, evidentemente, es la prioridad, pero para mí era importante que detrás hubiera también cierta calidad de vida».

SL-07b — das, worauf er tatsächlich schaut, vom selben Ort
Polaroid: Julian Brandt bajo un sauce llorón junto al aguaPolaroid: Julian Brandt de pie en un puente frente a las casas de frontón de ÁmsterdamPolaroid: Julian Brandt junto a una valla negra en el parque

Lo que durante mucho tiempo lo retuvo en Alemania fue, sobre todo, la gente más cercana. «Creo que en mi cabeza todavía no había llegado al punto de estar preparado para sentirme a gusto en el extranjero. Tenía un vínculo muy fuerte con mi familia, con mis hermanos, con mis amigos. Por eso llegó más tarde de lo que quizá cabía esperar». No sabe decir si debería haberse atrevido antes a dar el paso.

En cualquier caso, guarda un gran recuerdo de sus siete años en Dortmund. «Dortmund fue el lugar donde más he aprendido en mi vida». Allí conoció a «un montón de gente de diez»: empleados y compañeros de equipo, pero también vecinos de la ciudad sin ninguna relación profesional con el club.

«Allí lo viví todo: épocas en las que todo salía bien y épocas en las que me criticaban, con razón o sin ella. Cuando has pasado por eso, te pone los pies en el suelo, en cierto modo».

En junio de 2025, Brandt habló ante los periodistas sobre su papel en el equipo. Contó que había intentado encajar en la imagen del líder que levanta la voz y se muestra duro. «Pero al final tengo que decir que me hizo más mal que bien». Su punto fuerte, a su juicio, era la buena sintonía con todo el vestuario, «de los más jóvenes a los veteranos». Por aquel entonces, en el Mundial de Clubes, llevaba el brazalete de capitán.

De la franqueza de la gente de la cuenca del Ruhr, dice mirando atrás, aprendió mucho, aunque al principio le resultara extraña. Él es del norte: se crio en Bremen, a pocos minutos en bici del Weserstadion. En su etapa en el Bayer Leverkusen conoció Renania; en Dortmund, después, una región donde se habla de malochen, de dejarse la piel trabajando. «No hay una sola cosa que se me haya quedado, pero sí muchas que me he llevado».

Hoy, cuando llega a un lugar nuevo, lo primero que le interesa es cómo vive allí la gente. «Siempre es interesante llegar a un país, adaptarse un poco, ver cuáles son las costumbres y aprender cosas que simplemente son distintas».

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Polaroid: Jannis Brandt hace fotos en una calle de ÁmsterdamPolaroid: Julian Brandt junto a un canal con un puente

Por el camino, Jannis va haciendo fotos de su hermano. Él tiene mucho que ver con que Julian también se interese por la fotografía y el vídeo. Jannis es fotógrafo y director creativo; en À CE SOIR, los dos hermanos trabajan juntos.

Julian lleva un gorro de punto marrón oscuro, un cárdigan con cremallera de un gris parduzco y, debajo, una camiseta de manga larga color crema. Lo combina con un pantalón ancho verde oliva, zapatillas blancas y unas gafas de sol de montura translúcida en tono marrón. «Esto tiene que gustarte, desde luego. Pero me gusta que la ropa caiga suelta y no tenga que ajustarse al cuerpo al milímetro, que pueda quedar un poco holgada. Es una sensación agradable, sin más».

«No me definiría como un gran fashionista». Descubre algo en otras personas, en fotos o en una tienda y, si le gusta, se lo lleva. «No he hecho ningún curso acelerado de moda». Hace diez años, dice, tenía un aspecto completamente distinto.

À CE SOIR nació de la idea de organizar eventos y fiestas, «una charla de esas, como suele pasar». Ya ha habido noches así en Colonia, Berlín y Núremberg, a las que se suma una serie de mezclas de DJ. Pero los hermanos nunca quisieron limitar el proyecto a eso.

«Para mí, À CE SOIR es un espacio donde Jannis y yo podemos experimentar y expresarnos», dice. «Es un proyecto divertido que, al final, quiere unir las cosas buenas de la vida: alegría y emoción a través de la música, de la ropa, de gente que se junta un domingo a las dos de la tarde a tomar un café y conecta».

SL-07a — Julian im Moment des Schauens
Julian Brandt sentado bajo un toldo azul delante de una cafetería
SL-14 — ein Bild, das allein einen Screen tragen kann · dokumentierte Alternative für den Shoot: SL-08 Detail

El catálogo va ya desde camisetas y gorros hasta tazas de espresso y una mezcla de café propia. «Me flipa cuando las ideas se convierten en un producto que puedes tener en la mano o ver en algún sitio».

También le da vueltas a cómo transmitir las ideas de los dos hermanos. «Y expresar ciertas emociones a través de la imagen y el vídeo: eso me entusiasma muchísimo». Cómo reaccionan los demás también le interesa: «Que a mí me guste algo no significa que a mi vecino tenga que gustarle también».

SL-10 — Ding 1: nur Dinge, bei denen Julian im Shoot wirklich stehen bleibt
Polaroid: Julian Brandt con gorro mira su móvil
SL-10 — Ding 2
Polaroid: Julian Brandt conversando delante de una fachada acristalada

Ese trabajo lo lleva una y otra vez a terreno desconocido: «Son temas en los que yo mismo no soy un gran experto, en los que voy ganando experiencia y en los que quizá hago cosas que más adelante haría de otra manera».

No menciona un único referente. Le interesan las biografías de artistas, políticos y figuras históricas, y también personas que no son famosas. «Me gusta mirar a mi alrededor, dejarme enseñar y aprender cosas, pero sin depender demasiado de los demás para inspirarme».

En un pop-up, Julian quiere reunir las distintas facetas de À CE SOIR. «Simplemente un pequeño espacio durante unas horas, al que venga gente que tenga ganas y esté relajada».

SL-10 — Ding 3
Polaroid: Julian Brandt delante de una pared de ladrillo
SL-11 — direkt und frontal, mit etwas, das er selbst wählt
Polaroid: Julian Brandt de frente, a la sombra de un portal

Para los hermanos, la música es una forma de entrar en contacto con otras personas: con gente que produce o pincha, que canta o toca la guitarra. Para Julian, la música es «una compañera constante»: suena en los auriculares, en el coche e incluso cuando no está haciendo nada. Cinco canciones dan una idea de lo que escucha estos días.

Funda de disco: foto en blanco y negro de Julian Brandt, pegatina roja «SUPERSUB Sounds include Julian Brandt’s 5 Selected Tracks»

RADIO SUPERSUB · Julian Brandt · 5 Selected Tracks

  1. Beéle – bye - 5020 RCRDS Sessions
  2. BNXN – Online
  3. Juls, Tay Iwar – MAGIC
  4. CIZA – Yivule
  5. Mari Froes, COLORS – Gabriela - A COLORS SHOW

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También después del entrenamiento habla Brandt de fútbol: cuando está con gente a la que le interesa o cuando hay algo que comentar. Cuando está solo, apenas le dedica tiempo. Pero tampoco quiere desterrar el tema del todo de sus ratos libres.

Hasta qué punto la profesión marca el resto de la vida diaria es, a su juicio, una decisión personal. «Existe una burbuja del fútbol. Pero creo que cada uno decide cuánto deja entrar de ella».

Los encuentros con personas que tienen poco que ver con el fútbol le resultan refrescantes, porque en su día a día son menos frecuentes. Aunque no por eso lo convierte en una preferencia general: «Nadie es más agradable o más simpático solo porque tenga menos que ver con el fútbol, y lo mismo al revés». ¿Le han cambiado sus intereses fuera del fútbol la forma de ver su profesión? «No, la verdad es que no».

SL-16 — Fußball ohne Sportfoto: Ort, Gerät, Körper, Ajax-Kontext

En el currículum de Brandt figuran ya 383 partidos de Bundesliga, 82 de Liga de Campeones y 48 internacionalidades con Alemania. «Sigo queriendo ganar todos los partidos». Pero cuando echa la vista atrás a sus años en Dortmund, cuentan también otras cosas. Dos títulos más no habrían hecho mejor aquella etapa, dijo en mayo en el pódcast del club, poco antes de su último partido en casa.

Para los próximos años desea seguir sano, jugar el mayor número posible de partidos y poder disfrutar al máximo de este deporte.

Calcula que hasta el final de su carrera podrían quedar todavía seis, siete u ocho años. «No me apetece nada vivir ya en el futuro y ponerme a pensar en eso». Brandt conoce el argumento de que hay que ocuparse pronto de lo que vendrá después. «Pero creo que eso no le hace justicia a lo que tienes ahora. Hay que disfrutarlo hasta el último segundo». Cuando todo termine, quizá necesite tiempo para reflexionar sobre sí mismo. Ese momento, dice, todavía no ha llegado.

SL-13 — SW-Porträt neben dem Zitat (4.4.8, vorher Hecken-Clip)
Retrato en blanco y negro de Julian Brandt delante de una pared de ladrillo

«Sinceramente, dejo que muchas cosas vengan como vengan. No es que diga que quiero recorrer el mundo o que tenga que hacer esto o aquello a toda costa. Simplemente me dejo llevar y veo qué surge».

Lo que sí sabe decir Brandt es qué ha ganado importancia para él a los 30: «Salud, fiabilidad, constancia».

Con los años, dice, uno piensa de otra manera sobre ciertas cosas, por ejemplo, sobre cómo nos tratamos unos a otros.

«Para mí es importante cuidarse, ser fiel a uno mismo, protegerse y hacer lo que te hace feliz, y no traicionarte por cualquier gilipollez ni pasar por cosas que no te apetecen. Si tienes la sensación de que estás fuera de lugar, es hora de irse».

SL-19 — nicht inszeniert; ein Moment, den niemand geplant hat

Créditos

Texto y narrativa digital: Adrian Kühnel

Fotografía: Jannis Brandt

Concepto, producción y contenido visual: Marco Michalzik