La pelota con la que Diego Maradona hizo historia en 1986 sale a subasta. Se esperan más de 10 millones de dólares – y un nuevo récord.
Cuatro minutos en el Estadio Azteca bastaron para hacer inmortal esta pelota. Con ella, Diego Maradona marcó primero la „Mano de Dios“ en los cuartos de final del Mundial 1986 entre Argentina e Inglaterra y después regateó a media Inglaterra con el mismo balón para el „Gol del Siglo“. Ahora esta pieza de la historia del fútbol vuelve a subastarse, y podría establecer un nuevo récord.
La pelota de la „Mano de Dios“ de Maradona: subasta desde 2,5 millones de dólares
La casa de subastas texana Heritage Auctions venderá la pelota online del 21 al 23 de agosto, con una puja inicial de 2,5 millones de dólares. Se espera mucho más: Heritage calcula una cifra de ocho dígitos y sobre la mesa están más de 10 millones de dólares. „Creo que es, sin duda, el balón más histórico que conoce el fútbol“, dice Dan Imler, vicepresidente de deportes de la casa de subastas, a la agencia AFP.
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Si la pelota supera la marca de los 10 millones, se convertiría en la pieza de coleccionismo futbolístico más cara de todos los tiempos. El récord lo tiene hasta ahora la camiseta de Maradona de aquel mismo partido, vendida en 2022 por 9,3 millones de dólares, una historia que ya contamos aquí.
Guardada por el árbitro: la historia de la pelota del Mundial 1986 de Maradona
Que la Mano de Dios y el Gol del Siglo se marcaran con el mismo balón está, por cierto, garantizado: en 1986 no existía el sistema multibalón y el adidas Azteca blanco, con un diseño inspirado en la arquitectura y los murales de la civilización azteca, permaneció en juego los 90 minutos completos.
Tras el pitido final, la pelota se la quedó precisamente Ali Bin Nasser, el árbitro tunecino que había pasado por alto la mano. Más tarde explicó que no pudo ver la jugada con claridad y que su juez de línea señaló que el gol era válido. Bin Nasser guardó la pelota durante 36 años, hasta subastarla en Londres en 2022: un comprador anónimo pagó unos 2,4 millones de dólares.
Cuatro años después llega la siguiente subasta, con una expectativa de precio unas cuatro veces mayor. Quien comprara la pelota en 2022 puede alegrarse de una inversión más que rentable.







































































































































